Lobo Marino Antártico

Lobo Marino Antártico

Lobo Marino Antártico

Arctophoca gazella

Los lobos marinos antárticos son otarinos que se adaptaron a las variantes condiciones ambientales del hemisferio sur de la Tierra. Pertenecen al género Arctocephalus y viven rodeados de un verdadero paraíso.

Descripción

Estos hermosos lobos marinos antárticos están equipados con una capa aislante formada por grasa y encima de ello, por un grueso pelaje que los ayuda a mantener su temperatura corporal en los meses más fríos de su región.

La coloración común es grisácea o marrón, con machos más oscuros comparados con las hembras. Algunos pelos blancos y rojizos están presentes en pequeñas áreas de diversas partes del cuerpo. No es algo raro observar ejemplares con leucismo, lo que les da una apariencia color crema.

Como en todos los lobos y leones marinos, los machos son visiblemente más grandes que las hembras. Ellos logran medir hasta 2 m de longitud y pesar desde 90 hasta 215 kg.  Las hembras miden 1.4 m de largo y pesan un máximo de 51 kg, por lo que podemos decir que son especies relativamente pequeñas si las comparamos con sus  demás parientes.

Se pueden encontrar diferentes paisajes tanto cubiertos por la blanca nieve como tapizados de verdes pastos.

Distribución y hábitat

Se distribuyen ampliamente por las aguas e islas del sur de la Tierra. Por mencionar algunos lugares, tenemos las islas Sandwich del Sur, islas Crozet, isla Bouvet, las islas Orcadas del sur, islas Kerguelen, islas Heard y McDonald, Islas Shetland del Sur, isla de Macquarie y el sur de Sudamérica y Australia.

Su hábitat natural es paradisíaco. Se pueden encontrar diferentes paisajes tanto cubiertos por la blanca nieve como tapizados de verdes pastos y sistemas montañosos que ofrecen una vista sin igual.

Comportamiento

Estamos hablando de una de las especies más agresivas y territoriales de pinnípedos. Los machos defienden celosamente sus espacios territoriales por medio de combates o límites naturales encontradas en su entorno, ya sea marcas de la marea alta, rocas o cualquier otra barrera que defina el territorio.

Es una de las especies más agresivas y territoriales de pinnípedos.

Cuando están fuera de la temporada reproductiva, los machos pueden formar grupos en tierra para pasar los períodos de muda. Las hembras y sus crías muestran fuertes vínculos afectivos y se comunican a base de vocalizaciones o contactos físicos.

Un comportamiento extraño y que hasta la fecha no tiene explicación pero sí varias teorías aún no comprobadas, ocurrió en 2014, cuando se observó que machos de lobo marino antártico mantuvieron comportamientos sexuales con pingüinos rey (Aptenodytes patagonicus), quienes resultaban severamente lastimados ante la enorme incompatibilidad anatómica.

Características del Lobo marino antártico.

Lobo marino antártico – Arctophoca gazella / Autor de la imagen: Jerzy Strzelecki.

Alimentación

La dieta varía según la ubicación geográfica y la estación del año. El krill constituye un alimento muy importante para la mayoría de estos pinnípedos; no obstante, no siempre disponen de él en todas las latitudes, por lo que optan por otro tipo de presas como cefalópodos, otros crustáceos y variedades de peces. Algunas veces también satisfacen su apetito con pingüinos.

La inmersión más profunda que se ha registrado ha sido de 180 m de profundidad por un período de 10 min, pero generalmente no exceden de 60 m.

Reproducción

El período de implantación retardada es de alrededor de tres o cuatro meses, y a eso se suma el tiempo de gestación que demora aproximadamente 12 meses más, lo que da la apariencia de ser un proceso más largo de lo que es en realidad.

Después de una semana de dar a luz, la hembra entra en celo y se aparea nuevamente, dando inicio nuevamente al ciclo reproductivo.

Alcanzan la madurez sexual a los tres o cuatro años de edad, pero en el caso de los machos, no es hasta los 8 años que ya tienen el tamaño y fuerza suficiente para enfrentarse a los machos dominantes.

Amenazas

Estado de conservación: Preocupación Menor.

Como principal enemigo natural se encuentra la foca leopardo (Hydrurga leptonyx), que se alimenta de las crías.

A finales del siglo XIX esta especie estuvo al borde de la extinción oficial a consecuencia del comercio ilegal; sin embargo, lograron sobrevivir a esta dura etapa y hoy forman parte de la categoría de Preocupación Menor de acuerdo con la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, pero esto no es motivo para bajar la guardia, ya que los brotes de enfermedades como el Morbillivirus, los cambios ambientales y los accidentes por desechos antropogénicos han reducido el número de habitantes de las poblaciones de diversas regiones.